Emociones: Hábitos del cansancio emocional

Actualmente, el ritmo de vida acelerado y las fuertes exigencias laborales, sociales y personales, han provocado un aumento evidente de insatisfacción, frustración e inestabilidad emocional en diferentes sectores de la sociedad. A causa de esto, el cansancio emocional es uno de los temas más recurrentes en consulta psicológica, así como los tratamientos para minimizar el estrés, afrontar la ansiedad y combatir la depresión.


Existen algunos hábitos comunes, que aún sin presentar causas médicas o psicológicas aparentes producen agotamiento físico y mental, que al final del día, no permite disfrutar de los pequeños detalles y las rutinas diarias.


¿Cuáles son los hábitos negativos que generan cansancio emocional?

1- No hacer ejercicio, por apatía o carencia de voluntad. 2- Tomar poca agua al día, lo cual deshidrata y resta energía. 3- Insuficiencia de hierro en el organismo por alimentación inadecuada. 4- Esperar siempre lo peor de cada situación, generando mayor ansiedad. 5- Saltarse comidas, sobre todo el desayuno. 6- Consumir comida chatarra, por antojo o falta de tiempo. 7- No saber decir “No” cuando sea necesario. 8- Convivir frecuentemente en lugares desordenados. 9- Trabajar en vacaciones, no tener tiempo de relajación. 10- Comer pesado, antes de realizar actividades físicas. 11- Revisar pendientes o trabajos, antes de dormir. 12- Ingerir varias dosis de cafeína durante el día. 13- Desvelarse con frecuencia regular.

14- Trabajar en ambientes estresantes o riesgosos.

15- Permitir los pensamientos negativos constantes.

16- Rodearse de personas con costumbres tóxicas.

17- Altas exigencias fuera de las posibilidades reales.

18- Mantener rutinas que dañan directamente la autoestima.



La conexión mente-cuerpo es indudable, cada pensamiento a lo largo del día genera una emoción respecto a ello, y viceversa. Esta conexión puede mejorar o afectar el estado de ánimo, el nivel de productividad, la calidad de las relaciones interpersonales y el autoconcepto en general. Dependiendo de la intensidad y la frecuencia de los pensamientos, tanto positivos como negativos, será la respuesta emocional. Si la carga negativa es mayor, el cansancio emocional será su consecuencia.


Por el contrario, crear rutinas saludables mantiene la energía y el ánimo necesario para realizar diferentes actividades. Al igual que ayuda a equilibrar las emociones y los pensamientos, mejorando la autoestima, la actitud positiva, la sensación de productividad y satisfacción personal.



Cuidar el cuerpo con una buena alimentación, rutina física y descanso, así como nutrir la mente con nuevos aprendizajes, conexiones afectivas positivas y regular los pensamientos catastróficos o autodestructivos, desencadenará un impacto directo en la calidad de vida y el bienestar integral. En caso de ser necesario, consultar con un profesional de la salud. Para mayor información, enviar consultas vía inbox.