Ansiedad: ¿Cómo prevenir una crisis emocional?

¿Qué es la ansiedad? ¿Cómo se define una crisis emocional? ¿Cuáles son algunas recomendaciones preventivas?


Las emociones forman parte importante de nuestro diario vivir. Aprender a controlar y regular su intensidad nos permite tener mayor confianza y un mejor desempeño en las diferentes áreas de nuestra vida.


La ansiedad es una combinación displacentera de emociones de alerta, como son el miedo y la angustia, que se presentan como señal de alarma para diversas situaciones, ya sea reales o imaginarias, limitando la capacidad creativa de soluciones para resolver de forma inmediata las posibles amenazas. Esto provoca sufrimiento, desesperación y desesperanza en las personas que lo padecen. Cuando estas emociones perduran por un lapso de tiempo significativo y con alta intensidad, se presenta una crisis emocional.



Una de las formas para prevenir esta situación, es tomar algunas medidas posibles a tiempo, para evitar la sobrecarga de emociones y los pensamientos catastrofistas constantes, así como recordar frente a las adversidades que siempre existen diferentes opciones de solución.


Algunas veces puede ser difícil identificar con certeza la causa de un trastorno de ansiedad, pero se puede reducir el impacto de los síntomas.


¿Cuáles son algunas recomendaciones preventivas?


- Mantenerse activo. Participar en actividades que generen bienestar consigo mismo.

- Disfrutar la interacción social. Valorar afectos positivos, pueden aliviar preocupaciones.

- Aprender técnicas de autocontrol. Desarrollar habilidades para el manejo de emociones.

- Evitar el consumo de alcohol o drogas. Si no se puede dejar de consumir por su cuenta, consultar con un médico o buscar un grupo de apoyo.

- Mejorar los hábitos de alimentación. Consumir de forma natural alimentos ricos en calcio, omega 3, magnesio y vitamina B. Comer lento, masticar bien los alimentos, evitar sentirse hinchado o intensamente lleno. Consumir líquidos moderadamente durante la comida. Planear horarios para comer e incluír siempre el desayuno para evitar la hipoglucemia. Cocinar preferentemente a la parrilla, al vapor o asado, en lugar de freír, guisar o empanizar. Evitar consumir altos niveles de azúcar, grasas y cafeína.

- Realizar ejercicio. Mínimo 3 veces por semana, de ser posible al aire libre.

- Solucionar pendientes. Mantener rutinas saludables, evitar postergar responsabilidades.

- Pedir ayuda profesional. La ansiedad, como muchos otros trastornos mentales, puede ser más difícil al demorar el tratamiento. Para mayor información, enviar consulta vía inbox.