Hipnosis Clínica: Campos de aplicación

¿En qué consiste la hipnosis clínica? ¿Cuáles son sus campos de aplicación? ¿Existen requisitos para el uso de esta herramienta terapéutica?


La hipnosis es una herramienta clínica muy eficaz en la terapia psicológica. Es una técnica que facilita un “trance mental” inducido por un guía profesional, como un estado de conciencia especial (diferente al sueño normal), que permite recuperar la conciencia en asuntos personales y al mismo tiempo disparar la creatividad al máximo con la finalidad de que el paciente pueda ayudarse a sí mismo a resolver problemas, recordar memorias, superar traumas o describir a detalle sucesos reprimidos en el inconsciente.


La hipnosis clínica o hipnoterapia es la intervención terapéutica realizada por un profesional de la salud, que recurre a este “estado de concentración enfocada” para lograr diferentes objetivos de la terapia. Este “trance” es generado verbalmente, a través de una serie de instrucciones y sugerencias preliminares.



¿Cuál es el procedimiento y posibles campos de aplicación?


Consiste principalmente en una profunda relajación muscular y mental del paciente, con lo que la memoria se agudiza. Esta relajación total junto a su participación verbal por medio de un lenguaje simbólico, permiten la guía del inconsciente hacia la información necesaria. El grado de sugestión y el “trance” son independientes. En todos los casos, la persona siempre tiene presente su conciencia moral y control de sí mismo, por lo cual nunca realizará conductas en contra de su voluntad, principios y ética personal.


Es un tratamiento eficaz para problemas emocionales, laborales, académicos, familiares y psicosomáticos. Se puede emplear para reducir la ansiedad o el estrés, superar depresiones fuertes, eliminar fobias o adicciones, cambiar malos hábitos, recordar material reprimido en el inconsciente, generar hipermnesia (aumento de memoria), provocar anestesia local o analgesia en dolores focalizados, mejorar conductas específicas, eliminar síntomas psicosomáticos, aumentar el autocontrol de emociones, equilibrar la autoestima, hacer programaciones positivas post-hipnóticas, regresiones mentales o una simple relajación, entre muchas otras funciones.



Existen diversos tipos de hipnosis, como la clásica (tradicional), la teatral (show de entretenimiento) o la clínica ericksoniana (medicina y psicoterapia). El éxito de la terapia depende de la colaboración paciente-terapeuta. En ningún caso representa un riesgo, la idea común de “quedar en trance para siempre” o “quedar a voluntad del hipnotizador” es solo uno de los muchos mitos alrededor de este tema.


Existen algunos requisitos a revisar para ser candidato a este tipo de tratamiento con orientación naturalista. Antes de comenzar la sesión se requiere una entrevista inicial para explicar el procedimiento a detalle, aclarar dudas, derribar mitos y recaudar la información personal necesaria para lograr los objetivos terapéuticos acordados.


La hipnoterapia es un estilo personalizado, con una excelente re-estructuración cognitiva y una amplia solución de problemas. Para mayor información, enviar consulta vía inbox.