Neuroplasticidad: Ejercicios de activación

¿Qué es la neuroplasticidad? ¿Cuáles son sus objetivos principales? ¿Qué actividades se recomiendan para la estimulación cognitiva y mejoría de la capacidad motríz?


La neuroplasticidad se refiere a la capacidad del sistema nervioso para crear nuevas conexiones sinápticas, a través de modificar, adaptar y regenerar neuronas fisiológicamente. Sus objetivos principales son mejorar el funcionamiento óptimo, permitir el aprendizaje de nuevas funciones, cambiar hábitos, adquirir capacidades cognitivas y mantener los conocimientos necesarios. Es una habilidad que puede moldear neuronas, al cambiar su estructura física y su funcionalidad, para ralentizar el proceso de deterioro natural de las redes neuronales.


La plasticidad neuronal permite la recuperación y re-estructuración del cerebro, incluso después de presentar lesiones o trastornos, ayudando a reducir los efectos consecuentes de alguna patología, o en su defecto, desarrollar capacidades compensatorias.



En los primeros años del neurodesarrollo, este potencial alcanza su máximo nivel. Por esta razón, es a temprana edad que se adquieren los conocimientos básicos y necesarios para la adaptación al entorno. Con el paso del tiempo, el cerebro pierde neuronas, conexiones y volúmen, por lo que resulta conveniente estimular, por medio de ejercicios de gimnasia cerebral, la activación del buen rendimiento neurocognitivo como medida preventiva.


Existen diferentes actividades que pueden contribuir a mantener activas las habilidades vitales o retrasar la aparición de malestares o deterioro a causa de la edad cronológica. El nivel de esfuerzo e intensidad de los ejercicios, depende de la edad, características personales y estilo de vida. En adultos con problemas neurológicos, deterioro cognitivo leve o casos de demencia, se recomienda realizar los ejercicios con apoyo profesional, para entrenar algunas habilidades en cuestión de funcionalidad específica.



¿Qué actividades básicas se recomiendan para la estimulación cognitiva?


- Memoria: Memorizar series de números o teléfonos, recordar palabras novedosas, seguir secuencias de sonidos o movimientos, usar juegos de estrategia o memoramas, cambiar de rutas al volver a casa, recordar calles o nombres relevantes, memorizar colores de objetos, poner atención en algo durante un tiempo específico, encontrar figuras iguales, practicar técnicas de concentración, memorizar frases célebres o refranes.


- Aprendizaje: Tomar cursos presenciales o virtuales, aprender habilidades nuevas, hacer trabajos manuales, aprender recetas nuevas, estudiar idiomas o música, incorporar nuevos alimentos a la dieta, investigar sobre temas interesantes, buscar información actualizada, practicar algún deporte.


- Razonamiento: Escribir a mano, hacer cálculos numéricos y lecturas de comprensión, reconocimiento auditivo de canciones, analizar películas o series, resolver problemas sencillos, identificar formas o texturas por medio del tacto, contestar adivinanzas, ordenar estanterías, planificar tareas pendientes o finanzas,



El aprendizaje motor también es una herramienta de la plasticidad cerebral. La percepción motriz tras un daño cerebral, requiere de una rehabilitación física integral. Para mantener o mejorar la capacidad motora, tanto en personas sanas como en pacientes con algunos padecimientos, se recomienda realizar ejercicios físicos, dependiendo de la edad y las características personales.


¿Cuáles ejercicios básicos pueden ayudar a mejorar la capacidad motríz?


- Resistencia cardiovascular: Ejercicio físico de alto, medio o bajo impacto, como bailar, nadar o caminar, subir y bajar escaleras, acomodar objetos que impliquen la elevación de brazos, coordinar series de movimientos con ritmo repetitivo, realizar actividades físicas de organización o limpieza en el hogar.


- Destreza Motora y Equilibrio: Escribir con la mano no dominante, participar en diferentes retos de motricidad o coordinación, fomentar la creatividad y agilidad corporal. Lograr mantener el equilibrio sobre un pie, idealmente sin apoyo. Hacer movimientos lentos que involucren desplazamiento.


- Flexibilidad y Fuerza: Hacer estiramientos musculares que permitan la elasticidad y relajación corporal. Realizar ejercicios con algo de peso, como mancuernas, pesas, ligas o botes de agua. En medida de lo posible, hacer ejercicios sencillos para fortalecer las piernas, como pequeñas sentadillas o desplantes, cargar objetos que impliquen un poco de esfuerzo o contar el tiempo de velocidad para cumplir con alguna rutina simple.


A largo plazo, la estimulación cognitiva y motora permiten mejorar la calidad de vida, desde el rendimiento diario y la independencia personal, hasta el estado de ánimo. Para mayor información, enviar consulta vía inbox.