Pareja: ¿Adicción al amor?

¿Cómo se reconoce a un adicto afectivo? ¿Cuáles son los apegos más comunes y por qué se consideran dañinos?


Un adicto al amor es alguien que depende o se encuentra "enredado" compulsivamente con otra persona. En lugar de desarrollar una intimidad madura, buscan fundirse y permanecer constantemente en situaciones de intensidad emocional que les mantengan vinculados.


Las adicciones afectivas pueden resultar tan impactantes en nuestra vida como la falta de amor o el abandono. Esta adicción al “amor” es uno de los orígenes de los apegos más frecuentes. Comienza desarrollando una enorme dependencia hacia los demás, hasta que la persona depende completamente de alguien, como una manera de regalar irracionalmente el amor propio, el respeto por sí mismos e incluso su propia esencia.


Entregarse al otro es un acto de amor desinteresado, pero si en esa entrega está presente el apego-dependiente, se convierte en una manera de rendirse al otro por el miedo a perder la relación. En muchos casos las personas se sienten incapaces de poner fin a una relación perjudicial y por evitar la sensación de pérdida, vacío o abandono, permanecen inexplicablemente en una relación tóxica o absurda, aún resignados a compañías peligrosas.



¿Cuáles son los apegos más dañinos en una relación de pareja?


1. Apego a la protección. Personas con una gran necesidad de alguien que se haga responsable de ellas. En estos casos ni siquiera se busca el amor, la ternura o el sexo, si no la calma y la sensación de estar a salvo. Este tipo de apego podría desarrollarse desde la niñez a causa de la sobreprotección de los padres.


2. Apego a la estabilidad. Surge del miedo al abandono, por el cual prefieren una mala relación que una buena separación. Su único objetivo es mantener la unión afectiva a cualquier costo. Buscan conseguir que el otro no los abandone y están dispuestos a pasar por alto temas como la infidelidad o malos tratos en la relación.


3. Apego a las manifestaciones de afecto. Este es el terreno de los dependientes con baja autoestima, ocurre frecuentemente cuando alguien no se quiere a sí mismo. El miedo a no ser amado, se transforma en una gran necesidad de ser amado por cualquier persona. Este tipo de apego es más común en mujeres, para incrementar y reafirmar la seguridad de una relación.


4. Apego a las manifestaciones de admiración. Suele presentarse en personas que no se sienten valiosas, por lo cual es una de las principales causas de infidelidad. Es muy común detectar el estilo pasivo-agresivo en estas parejas, con hombres narcisistas que primero adulan a una mujer para engancharla, pero después la desprecian y someten a agresiones físicas o verbales.


5. Apego sexual. La hipersensibilidad sexual en algunas personas, pone en marcha muchas reacciones químicas placenteras que es difícil resistir. Atrapados egoístamente por un fuerte lazo de placer instantáneo, entre besos, abrazos, manifestaciones de afecto y sexo. Se caracterizan por ser relaciones carentes de amor, admiración o estabilidad emocional.



Es frecuente observar que las relaciones adictivas se desarrollan entre una persona centrada en la pareja (adicto al amor) y otra persona que trata de evitar la conexión profunda dentro de la relación (adicto a la evitación). Diversos estudios demuestran que generalmente las mujeres son mas adictas al amor y los hombres suelen ser adictos a la evitación, pero esto puede ser intercambiable. Un hombre adicto al amor y una mujer adicta a la evitación, se sentirán de forma mutua, intensamente atraídos el uno hacia el otro de manera inconsciente.


En este tipo de relaciones el cansancio emocional suele ser agotador, debido a la resistencia y negación de admitir el estado de dependencia emocional, pero en todos los casos, es de gran apoyo asistir a una terapia psicológica profesional para evitar o modificar el desarrollo de estos patrones afectivos. Para mayor información, enviar consulta vía inbox.