Emociones: Inteligencia Emocional

¿Qué es la inteligencia emocional? ¿Cuáles son los pilares fundamentales para desarrollarla? ¿Existen factores que pueden sabotear las emociones?


La inteligencia emocional se define como una habilidad adaptativa, que una vez aprendida, permite desarrollar la automotivación, el control de los propios impulsos, regular los estados de ánimo, perseverar en el logro de objetivos y aumentar la tolerancia, a pesar de las frustraciones. Su finalidad principal es evitar que las emociones negativas interfieran con las facultades racionales, la relación con los demás y la empatía.


En otras palabras, es la capacidad de reconocer, comprender y dirigir las emociones propias, hacia una forma de expresión positiva y eficiente.



¿Cuáles son los principales pilares para desarrollar esta habilidad?


- Autoestima: Conocerse, respetarse y aceptarse a sí mismo.

- Autoregulación emocional: Identificar y controlar las propias emociones e impulsos.

- Empatía: Capacidad de comprender a los demás, sin juicios personales.

- Habilidades sociales: Buscar el bienestar mutuo y desarrollar la asertividad.

- Automotivación: Impulsar la voluntad propia y fortaleza, incluso en los peores momentos.


Esta combinación de hábitos positivos, representa a la vez, un conjunto de requisitos y de recompensas sobre la práctica. Cada uno de los pilares integra diferentes estrategias cognitivas y técnicas conductuales para lograr su mantenimiento funcional.



¿Qué factores pueden sabotear la forma de sentir de una persona?


- Ideas irracionales o pensamientos derrotistas frecuentes.

- Auto-diálogo de críticas constantes y desaprobación.

- Comparaciones superficiales con los demás.

- Falta de asertividad y control de emociones dañinas.

- Responsabilizar a otros de las propias emociones y reacciones.

- Ausencia de límites a los demás, carencia de respeto por uno mismo.

- Cercanía de personas tóxicas, dinámicas violentas o entornos desagradables.

- Permitir relaciones interpersonales inestables o tratos agresivos.

- Cultivar los pensamientos negativos hacia uno mismo.

- Perder los objetivos vitales o metas personales.



Las distorsiones cognitivas provocan con frecuencia consecuencias negativas y conflictos interpersonales, que pueden afectar la forma de interpretar y afrontar los retos de la vida diaria. Entre las principales tendencias de estos patrones de pensamiento erróneos, se encuentran el catastrofismo, la generalización, el perfeccionismo, la personalización y el pensamiento polarizado. Para mejorar esa tendencia negativa, es necesario identificar el patrón propio como primer paso.


Los pensamientos y las emociones, van de la mano de las conductas. Esta dependencia puede incluso crear problemas donde no existen o solucionar problemas difíciles, con la simple decisión entre controlar o incitar a los impulsos. Cuanto mayor es la capacidad de gestionar las emociones, mayor será el nivel de autoestima, empatía y asertividad. Para mayor información, enviar consulta vía inbox.