Emociones: ¿Personalidad Evitativa?

¿A qué se refiere el término de personalidad evitativa? ¿Cuáles son sus características y causas? ¿Se considera una conducta patológica?


La personalidad evitativa forma parte de los trastornos de ansiedad, se caracteriza por la incomodidad social intensa y la tendencia a evitar situaciones que generen malestar. Esta evitación emocional buscar huir de las sensaciones displacenteras, antes de perder el control frente al miedo, la angustia y la ira.



¿Cuáles son las características de este tipo de personalidad?


- Hipersensibilidad: Experimentan emociones y sensaciones intensamente. Se preocupan por el rechazo, las críticas y los juicios.

- Indecisión: Generalmente, desarrollan baja autoestima a causa de experiencias de rechazo. Necesitan de la constante aprobación externa y muestras de afecto. Toman decisiones en base al apoyo que reciben. La incertidumbre les causa incomodidad y no comparten sus opiniones por miedo a los juicios sociales.

- Discreción: Son personas amables y discretas. Evitan llamar la atención en exceso y les cuesta trabajo interactuar casualmente.

- Desconfianza: La mayor parte del tiempo se comportan hipervigilantes, rechazan el contacto físico y evitan responsabilidades por la angustia que este sentimiento produce. Tienen preferencia por las rutinas y temor por lo novedoso.

- Lazos familiares: Su principal refugio suele ser la familia. Valoran en gran medida la cercanía, el apoyo y la aprobación. Demuestran comodidad en ambientes previamente conocidos.

- Socialización reservada: Se consideran incapaces de crear buenas relaciones con los demás, lo que les lleva a evitar el contacto social. Se relacionan con grupos reservados y restringidos, ya que valoran la intimidad con las personas de su comodidad y suelen alejarse de las personas conflictivas o frontales.



¿Cuáles son las causas más comunes para desarrollar este tipo de personalidad?


Las posibles causas comienzan con el enfrentamiento frecuente a situaciones de aislamiento social o experimentar episodios de rechazo y abuso injustificado, que causó fuertes daños en su autopercepción. Por ello, la necesidad de evitar situaciones que les genera ansiedad, disminuyendo algunas veces su adaptación al entorno. El miedo a revivir las situaciones traumáticas, genera la evitación de cualquier situación o persona que lo represente.


Existen también algunos factores genéticos y ambientales que se relacionan con su desarrollo. Durante el aprendizaje de este proceso, se busca como resultado alejarse de los estímulos aversivos, mediante la acción preventiva anunciada por una señal considerada altamente relevante.


Esta característica no es patológica, si se considera un simple mencanismo de defensa y no interfiere con la vida funcional. De lo contrario, si el sufrimiento y las características son extremistas y afectan significativamente diferentes áreas vitales de la persona, se puede presentar un trastorno de personalidad evasiva.


El tratamiento terapéutico puede incluir fármacos para contrarrestar algunos síntomas. Es necesario el apoyo de un profesional de la salud para su evaluación y diagnóstico. Para mayor información, enviar consulta vía inbox.