Esquizofrenia Infantil: Señales de Alerta

¿Voces inexistentes y agresividad episódica durante la infancia? ¿Cómo se define la esquizofrenia? ¿Cuáles son sus síntomas y factores de riesgo más relevantes?


Lamentablemente, la esquizofrenia es una enfermedad mental crónica en la cual una persona pierde o distorsiona, de forma parcial o absoluta, el contacto con la realidad (psicosis). Se presenta en el 1% de la población mundial, afectando su capacidad emocional, control de impulsos y relaciones sociales.


La esquizofrenia infantil es esencialmente la misma que en adultos, pero ocurre a temprana edad, incluso antes de la adolescencia, asumiendo un profundo impacto en el comportamiento del niño y sus funciones cognitivas.



Los primeros indicadores de este trastorno pueden incluir problemas de desarrollo en el niño, tales como retraso en el lenguaje, dificultades al caminar o comportamientos motores anormales, como mecerse o aletear el brazo. Algunos de estos signos son comunes con el ‘autismo’ hasta que se comprueba con las evaluaciones pertinentes.


¿Cuáles serían los principales síntomas aparentes?


- Ver cosas o escuchar voces que no existen (alucinaciones)

- Tener creencias no basadas en la realidad (delirios)

- Falta de emociones o reacciones inapropiadas

- Alteraciones de la personalidad

- Aislamiento social

- Agitaciones constantes

- Bajo rendimiento escolar

- Disminución de la capacidad de autocuidado

- Rituales de alimentación extraños

- Discurso incoherente con pensamientos ilógicos


Cuando la esquizofrenia comienza muy temprano en la vida, los síntomas pueden aparecer gradualmente. Los primeros signos pueden ser tan vagos que se pueden atribuir a dificultades sobre una fase del desarrollo. Conforme pasa el tiempo, los síntomas pueden ser más graves y más evidentes para familiares, amigos y maestros de la escuela.



Los padres de familia pueden sentir miedo o angustia de hacer conclusiones rápidas con etiquetas estigmatizantes. Sin embargo, el tratamiento a las primeras señales de un problema puede ayudar mucho a largo plazo.


A pesar de que la tasa de prevalencia en la infancia no es muy común, al notar que un niño deja de cumplir con las expectativas cotidianas, como bañarse o vestirse, no quiere socializar, baja su rendimiento académico, tiene un comportamiento agresivo o presenta síntomas de un posible trastorno mental, es necesario buscar a la brevedad, la evaluación y el consejo de un profesional de la salud.


Aún se desconoce con total certeza las causas de la esquizofrenia infantil. La genética y el medio ambiente juegan un papel importante, pero al igual que otros tipos de esquizofrenia, se clasifican en trastornos cerebrales por involucrar procesos de ciertas sustancias químicas llamadas neurotransmisores. El desarrollo de este trastorno podría estar ligado a un exceso de producción de dopamina a causa de anomalías en los receptores neuronales, ya que esta hormona permite la conexión entre las neuronas en el cerebro y sus niveles elevados se asocian con la hiperactivación de sus funciones.



¿Cuáles factores de riesgo podrían considerarse?


- Antecedentes familiares de esquizofrenia

- Exposición a virus o mala nutrición en el útero

- Circunstancias altamente estresantes en la vida del paciente

- Tomar medicamentos o drogas psicoactivas


Normalmente, los signos suelen desarrollarse entre la adolescencia y los 30 años de edad. Las complicaciones que esto podría causar en los pacientes son síntomas de depresión crónica, pensamientos suicidas, conductas autodestructivas, abuso de alcohol, drogas o medicamentos, incapacidad para realizar las actividades diarias o asistir a la escuela/trabajo, dependencia, aislamiento social, problemas de conducta, entre otros.



¿Cuál sería el tipo de tratamiento para este padecimiento?


Bajo cualquier mínima duda sobre la existencia de esquizofrenia infantil u otro trastorno mental, se recomienda ejecutar una serie de pruebas psicológicas y exámenes médicos, que pueden ayudar a determinar un diagnóstico, descartar otros problemas y comprobar la existencia de complicaciones relacionadas.


El tratamiento generalmente se guía por un psiquiatra experto, un médico y un psicólogo en conjunto, para lograr un trabajo integral con la familia. Debido a ser una enfermedad crónica que dura hasta la edad adulta, requiere tratamiento farmacológico de por vida, incluso durante los períodos en que los síntomas disminuyen. Para mayor información, enviar consultas vía inbox.