Neurociencia: Efectos positivos de la música
- 28 sept 2019
- 2 min de lectura
¿Alguna vez te has preguntado sobre los beneficios de escuchar música? ¿Sabías que se puede considerar una fuente de apoyo en tratamientos médicos? Aquí te comparto algunos puntos interesantes sobre el tema...
La música es un poderoso estímulo sensorial que puede generar estados anímicos de bienestar. Sus efectos estimulan nuestro cerebro para activar su sistema de recompensa y liberar una importante hormona, la dopamina. Una sustancia química responsable de nuestras sensaciones placenteras, la coordinación muscular, la regulación del aprendizaje-memoria, entre otras funciones importantes.
Escuchar una canción puede crear fluctuaciones en nuestras emociones. Desde contagiarnos de alegría y motivación, hasta provocar nostalgia y dolor (incluso de forma inconsciente). Por obvias razones, estas alteraciones (positivas o negativas) dependerán del estilo de la música, las letras de las canciones y algunas características de personalidad.

¿Cuáles son los efectos positivos de la música en el cerebro?
- Mejora el estado de ánimo y los pensamientos positivos.
- Aumenta la capacidad de atención y concentración.
- Motiva diferentes formas de expresión y manejo emocional.
- Fortalece el proceso de aprendizaje, en todas las edades.
- Estimula la creatividad y la imaginación infantil.
- Mejora la percepción del dolor, el humor y la motivación.
- Regula el sueño, la presión arterial y la relajación.
- Atenúa los efectos de algunas enfermedades, como el Alzheimer o Parkinson.
- En combinación con la danza, estimula los sentidos, mejora el equilibrio, fomenta la coordinación y tonifica el desarrollo muscular.
Además, se ha demostrado que escuchar música desencadena cambios de conducta (en relación a estados de alerta y calma), afectividad (induce estados emotivos) y metabólicos. Por lo cual, se recomienda escuchar música positiva, relajante o con ritmos alegres, ya que algunos otros tipos de música pueden contribuir al desarrollo de episodios ansiosos o depresivos.

Actualmente, existen diferentes investigaciones sobre las consecuencias químicas de la música en nuestro cerebro. Uno de los temas más estudiados, es el aprender a tocar un instrumento.
Los resultados muestran que ponerlo en práctica estimula las regiones del cerebro que controlan las funciones motrices, cognitivas, emocionales y sociales. Esto confirma que la musicoterapia es una herramienta de apoyo eficiente para diversos tratamientos en diagnósticos neurodivergentes (TEA, TDAH, AACC), demencias mentales o la enfermedad de Parkinson, por mencionar algunos ejemplos.
Otro motivo de estudio son los "ear worms" (tonadas pegadizas) que aparecen intrusivamente y no permiten sacar una canción, un coro o un ritmo de la cabeza. Esos "gusanos musicales" tan simples ocasionan que algunos circuitos neuronales se repitan varias veces. Cuando esto sucede, se sugiere escuchar otros ritmos que ayuden a deshacer el bucle mental.

Definitivamente, es muy recomendable disfrutar de momentos especiales combinados con un buen ritmo musical o simplemente completar nuestras rutinas diarias con música para ayudar a fortalecer nuestro sistema inmunológico. Ahora que lo sabes, ¿Qué canciones agregarías a tu lista para acompañar tu día?
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