Pareja: ¿Dependencia Emocional?

¿Cuál es el perfil de personalidad dependiente? ¿Qué tipos de dependencia afectiva existen? ¿Cuáles son las causas y las etapas de la dependencia emocional?


Los seres humanos por naturaleza emocional, creamos dependencias inconscientes a muchas personas o situaciones. Esto se debe a la necesidad que provoca el “sentido de pertenencia”, pero es importante comprender los límites normales entre disfrutar de algún tipo de relación y depender adictivamente de ello.


Una persona dependiente reconoce interiormente que no soporta la soledad y siente un constante miedo al abandono, por lo tanto puede soportar muchos tipos de abuso para evitarlo. Suelen tener una autoestima baja y un concepto negativo de sí mismos.



¿Cuáles son los tipos de dependencia afectiva?


- Dependencia a la pareja: Aparece cuando la convivencia es dañina. Los fuertes pleitos, las faltas de respeto y las agresiones, se unen a la necesidad de la otra persona. Esta necesidad extrema de estar con alguien, permite soportar relaciones destructivas y abusos, estableciendo una y otra vez, relaciones desequilibradas. Tienden a comportarse de forma sumisa en todas sus relaciones de pareja, desde sus inicios en la adolescencia hasta la edad adulta. Cuando una relación se rompe, no soportan estar sin pareja y buscan una nueva relación, por la gran soledad que no pueden llenar con ningún otro aspecto.


- Dependencia a la familia: Esta dependencia se presenta cuando una persona permite malos tratos, ofensas o violencia de cualquier tipo, a causa de razones económicas, afectivas, por enfermedades o carencias personales interpretadas en pensamientos auto-derrotistas.


- Dependencia a las amistades: Las personas dependientes intentan evitar el rechazo o la soledad, soportando todo tipo de acciones, comentarios, malas influencias o cualquier otra situación dolorosa, ofensiva o frustrante. Por lo general, exigen mucha atención de los demás ya que necesitan sentir todo el tiempo una compañía. Al sentir abandono, real o imaginario, tienden a mal interpretar la realidad y enojarse con su “objeto de pertenencia” (persona idealizada), trasladando su dependencia a una nueva persona. Cuando las relaciones cercanas no se comportan como ellos quieren, tienden a manipular su entorno y terminan por desechar a las personas que no cumplen sus condiciones.


- Dependencia social: Este tema en general, es considerado una necesidad en rápido aumento con los avances de la tecnología (redes sociales), lo cual está mejorando algunos puntos sociales, pero afectando psicológicamente a muchas personas a nivel mundial. Esta necesidad provoca un alto grado de ansiedad y depresiones, a causa de comparaciones, miedo social al rechazo y falta de seguridad en sí mismos. Están constantemente pendientes de lo que las personas piensan sobre ellos, aceptando en muchas situaciones olvidarse de sí mismos para complacer a los demás, aún así no tengan una relación de amistad cercana con ellos.



¿Cuáles son las causas de la dependencia afectiva en las relaciones de pareja?


La mayoría de las veces se trata de personas con dificultad para manejar las emociones, para superar las adversidades o que no han desarrollado una habilidad de auto-defensa, permitiendo en muchas ocasiones vivir relaciones insatisfactorias o desagradables. Probablemente han sido víctimas de negligencia, abandono emocional, maltrato o abusos. Esto provoca un gran vacío afectivo que no pueden llenar solos y una intensa necesidad de ser amados, encontrando a alguien que compense sus carencias.


Es necesario aprender a desarrollar formas más sanas de relacionarse, aumentar la autoestima, aprender a lidiar con la sensación de vacío interior, realizar meditaciones personales positivas, adquirir habilidades en manejo del estrés, conocerse a sí mismos fuera de una relación de pareja, centrarse en otros aspectos de la vida (profesional, académico o hobbies personales) para construir una vida independiente y autónoma.


Cuando una relación se vuelve dolorosa o agresiva es frecuente la necesidad de ofender e ignorarse mutuamente, pero es importante destacar, que ninguna persona merece bajo ninguna circunstancia, ser violentada en sus derechos, ser maltratada psicológica/emocionalmente o sufrir abusos sin ser escuchado objetivamente.



Según el Dr. Jorge Bucay, reconocido autor por su labor como psicoterapeuta, en su experiencia profesional define las etapas de la dependencia emocional. Reconocerlas a tiempo, es esencial para evitar su evolución y mejorar la calidad de las interacciones afectivas.


¿Cuáles son los pasos directos al fracaso de una relación amorosa?


1. Crear una necesidad para evitar sufrir el abandono.

2. Provocar lástima para evitar ser ignorado.

3. Sembrar sentimientos de odio para descargar la frustración.

4. Generar miedo para evitar ser más lastimado.


Estas etapas dentro de una relación afectiva, conducen hacia el camino equivocado. El amor se transforma en una lucha de poder, en combinación con sentimientos negativos, culpas, reproches, peleas y muchas veces involucra amenazas o hasta dolorosas venganzas sin razón alguna. En este tipo de relación, las dos personas son dependientes entre sí.


En palabras directas, las creencias erróneas y el proceso inconsciente de una persona dependiente se resume en el siguiente pensamiento que comparte el autor: “Si no puedo conseguir sentirme amado, provocaré sentimientos de lástima para que alguien se apiade de mí, si de esta forma no consigo la atención que necesito, lograré que me odien para evitar ser ignorado, pero si aún así evitan notar mi presencia, trataré de que me teman”



¿Qué hábitos saludables, pueden ayudar a evitar la dependencia emocional?


1. Compartir el tiempo con personas positivas: Estar con personas que motiven, alienta a la sensación de bienestar, a una vida más saludable y a mejorar el autoestima.

2. Dejar de huir de los problemas: Los obstáculos se enfrentan, huir solo hace las consecuencias más graves.

3. Evitar justificar las cosas: Al analizar las circunstancias que dañan la integridad o las que permiten vivir en bienestar, decidir por la salud mental sin excusas o razones para los demás.

4. Intentar ser tú mismo: Aparentar otra esencia devalúa y rechaza los pricipios de cada persona. El verdadero amor comienza en aceptarse uno mismo.

5. Aprender de los errores: Recordar que nadie es perfecto. Cada error es una lección que aprender y un consejo que compartir. Comprender que la felicidad está en las decisiones, disfrutar los pequeños detalles y mejorar las costumbres destructivas.

6. Dejar de competir con los demás: Al comparar la vida con otros, la tendencia inconsciente será creer que siempre están en mejor situación, esto provoca sentimientos de inferioridad, inseguridad, depresión, envidia, rencor y celos injustificados.

7. Definir tu significado del amor: Esta idea será la base, la meta final y la fuerza para crear buenas relaciones.

8. Sentir orgulloso de sí mismo: Por más pequeños que sean los logros, enlístarlos. Esto mejorará el auto-concepto y afinará la visión de la vida.

9. Mantener el nivel emocional: Evitar que personas negativas, proyecten sus propios complejos. No intentar cambiar las relaciones que comienzan mal, sobre falsas expectativas o razones forzadas (soledad, inseguridad, abandono, miedo, capricho, venganza). Perdonar y olvidar rencores, estancar estas emociones negativas en la mente solo bloquea los avances.

10. Romper la rutina y olvidar la perfección: Mínimo una vez al mes, buscar lugares y actividades diferentes, sin dejar pasar la oportunidad de recargar energía. Las nuevas experiencias motivan y estimulan la buena salud mental.

11. Aceptar cuando las cosas van mal: Mientras una persona justifica una mala situación, busca excusas o se aferra a la idea de que los malos tratos mejorarán, pierde la oportunidad de crear lo que realmente le hace felíz.

12. Tomar la responsabilidad que toca: Dejar de culpar a los demás por las cosas que no van bien. Parte de ser responsable de sí mismo, es analizar las razones que conllevan a buscar, soportar y mantener relaciones destructivas, analizar a profundidad y cambiar los patrones dañinos.



"El amor es un sentimiento que sin ser analizado profundamente, genera bienestar, compañía y apoyo. Se refuerza en los momentos difíciles y se disfruta en los buenos tiempos". Ninguna relación amorosa debería mantener viva la preocupación de ser realmente correspondido o alimentar el miedo al abandono. La idea de compartir una relación con otra persona es libre de conveniencias, en mutuo compromiso y por sentimientos recíprocos.


Si el comienzo de una relación no brilla, el final puede ser aún más oscuro. Si en los buenos tiempos las cosas van mal, en los malos momentos será peor. Si una relación evoluciona en medio de "chantajes" constantes y son escasos los momentos de felicidad, es momento de reflexionar sobre los detalles reales que esto aporta a la vida en pareja.


Con un buen apoyo psicológico profesional, se pueden mejorar o cambiar los patrones de conducta y pensamiento. El primer paso es reconocer la situación y hacer consciente la necesidad de ayuda. Para mayor información, enviar consulta vía inbox.