Ansiedad: Estrategias de Afrontamiento

¿Qué es la ansiedad? ¿Cuáles son sus síntomas relevantes? ¿Cómo reconocer una crisis de ansiedad? ¿Qué recomendaciones seguir en estos casos?


La ansiedad es una combinación displacentera de emociones de alerta, como son el miedo y la angustia, que se presentan como señal de alarma para diversas situaciones, ya sea reales o imaginarias, limitando la capacidad creativa de soluciones para resolver de forma inmediata las posibles amenazas. Esto provoca sufrimiento, desesperación y desesperanza en las personas que lo padecen. Cuando estas emociones perduran por un lapso de tiempo significativo, en combinación de la aparición de cuatro o más síntomas con alta intensidad, se denomina crisis de ansiedad.


Sus principales síntomas pueden ser la sensación de nerviosismo, tensión emocional, peligro inminente, pánico o catástrofe. Aumento del ritmo cardíaco y respiración acelerada (hiperventilación). Sudoración excesiva, temblores, dolor de cabeza o estómago, debilidad muscular, cansancio, problemas para concentrarse, memorizar o dormir. Se pueden desarrollar síntomas depresivos, aislamiento o problemas sociales. El miedo intenso recurrente hacia la muerte, la pérdida del propio control en público, la repetición de nuevas crisis o desarrollo de complicaciones de salud, provocan la necesidad de evitar situaciones, lugares o personas.


Al enfrentar un episodio intenso de ansiedad, se recomienda seguir algunas indicaciones para minimizar el impacto psicológico, intentar controlar la intensidad los síntomas y disminuir el tiempo de la crisis.


¿Qué recomendaciones ayudan a mejorar la situación, durante una crisis de ansiedad?


- Respirar conscientemente. En la técnica 4-2-6, se recomienda inhalar aire profundamente por varios segundos (2), aguantar la respiración unos segundos más (4) y exhalar el aire lentamente por la boca, durante varios segundos (6). Repetirlo todas las veces que sea necesario, para reducir los niveles de ansiedad y notar un impacto positivo de bienestar general. Respirar profundamente aumenta el suministro de oxígeno al cerebro y estimula al sistema nervioso para promover un estado de calma, alejando la conciencia de las preocupaciones que provocan ansiedad.

- Mencionar cosas o detalles del entorno. Si la ansiedad comienza a aumentar, nombrar todo lo que se puede ver en ese momento. Distraer la mente del miedo, enfocando la atención en los objetos, colores y formas que están alrededor. Hacerlo ayudará a organizar ideas y relajarse.


- Reestructurar ideas. Cuando la ansiedad no es muy intensa, intentar fragmentar los pensamientos en partes pequeñas. Identificar las posibles causas e intentar encontrar un remedio para frenar la situación. Mantener una actitud positiva y reemplazar los pensamientos negativos por ideas racionales positivas.


- Brindar la oportunidad de llorar. Si es necesario, hacerlo y no guardar emociones. Si se necesita gritar, utilizar una almohada para amortiguar el ruido. Hacerlo ayudará a detener los síntomas físicos y liberar tensión muscular.


- Buscar ayuda profesional. Si se presentan cuadros de ansiedad con regularidad, tratar de tomar con calma la situación y buscar el tiempo para explorar las opciones terapéuticas disponibles.



¿Cuándo se considera necesario buscar ayuda profesional?


· Sentir preocupación intensa que interfiere con el trabajo, relaciones y otros aspectos vitales.

· Cuando el miedo, preocupación o ansiedad, causan malestar físico y resulta difícil de controlar.

· Si se presentan problemas de depresión o abuso de sustancias como el alcohol y drogas.

· Existen otros problemas de salud física o mental, además de la ansiedad.

· Tienes pensamientos o conductas suicidas. En este caso, procura un tratamiento inmediato.


Definitivamente, las estrategias de prevención y afrontamiento ayudan a desarrollar herramientas psicológicas para lograr notables mejorarías. Se recomienda tomar algunas medidas posibles a tiempo, para evitar la sobrecarga de emociones y los pensamientos catastrofistas constantes, así como recordar frente a las adversidades que siempre existen diferentes opciones de solución. En caso de ser necesario, buscar apoyo terapéutico profesional. Para mayor información, enviar consulta vía inbox.