Neurociencia: Tips para mejorar la memoria

¿Qué es la memoria? ¿Cuáles son las etapas necesarias para la memorización de información? ¿Qué recomendaciones ayudan a mejorarla?


La memoria es una función del cerebro, que involucra principalmente la capacidad de recordar información del pasado. Desde evocar datos almacenados minutos antes hasta recuperar referencias de años atrás.


Existen diferentes tipos de memoria, pero todas sus funciones se integran para un mismo objetivo. Los recuerdos se almacenan en diferentes áreas interconectadas del cerebro, ya que para cada función existe una región específica enfocada en su buen funcionamiento. El neurotransmisor más común en el sistema nervioso central es el glutamato, ligado principalmente a la activación de la memoria y otros procesos cognitivos. así como una de las estructuras cerebrales, responsable de dar sentido emocional a los recuerdos, es la amígdala. La permanencia y estabilidad de los mismos, se asocia a las emociones difíciles de olvidar.


El proceso de memorización, requiere de ciertas fases básicas para retener información y recuperarla cuando sea necesario. Algunos factores como la edad, el estrés, la falta de atención o frecuentes distracciones, dificultan el desarrollo normal de estas etapas y comienza a presentarse el olvido constantemente. Si la concentración falla, la memoria también lo hará.



¿Cuáles son las etapas necesarias para memorizar información?


- Comprensión: Supone la observación y entendimiento previo de la información.

- Fijación: Almacenamiento en base a la repetición de datos.

- Conservación: Mantener la información en función del interés y concentración.

- Evocación: Reconocer a conciencia los conocimientos almacenados.

- Reconocimiento: Interrelación de los conocimientos nuevos y previos.



¿Cuáles son las recomendaciones para mejorar la retención de información?


1. Aplicar estrategias sencillas. Realizar dinámicas simples, con el objetivo de hacer todo lo contrario a lo automático, obligando al cerebro a un esfuerzo adicional.


- Intentar leer algunas frases al revés.

- Escribir usando la mano contraria a lo habitual.

- Caminar al trabajo por un trayecto diferente.

- Probar alguna actividad que requiera desarrollar habilidades nuevas.

- Armar un rompecabezas lo más rápido posible, cronometrando el tiempo.

- Tratar de memorizar la lista del mercado.

- Realizar ejercicios de creatividad e imaginación.

- Ver el reloj ante un espejo, para checar la hora al revés.

- Seleccionar una frase de un libro e intente formar una frase diferente.

- Caminar por su casa, frecuentemente también hacia atrás.

- Vestir en lo posible con los ojos cerrados.

- Consultar el diccionario y aprender una nueva palabra por día.

- En el tiempo libre, elegir una letra y pensar en palabras que comiencen ella.

- Ejercitar la observación para captar detalles poco evidentes.

- Pensar con imágenes, la imaginación y el pensamiento están unidos.

- Hacer pausas mientras lee, para recordar lo que va aprendiendo.

- Al estudiar, hacer esquemas, resúmenes o subrayados importantes.



2. Dormir adecuadamente. El sueño influye en la concentración, la memoria y los principales procesos de cognición. Es necesario dormir lo suficiente y buscar la calidad del sueño reparador.


3. Practicar entrenamientos mentales. Dedicar tan sólo 15 minutos diarios para realizar ejercicios mentales, ayuda a desarrollar la capacidad de concentración. Algunos juegos de mesa como el dominó, los memoramas, rompecabezas o ejercicios de cálculo son una buena opción.


4. Hacer ejercicio físico. Son cada vez más los beneficios para el cerebro asociados al deporte. El ejercicio físico aeróbico aumenta el tamaño del hipocampo anterior y mejora la memoria espacial, esto es una buena forma de revertir la pérdida de volumen asociada con la edad.


5. Meditar frecuentemente. Mejora la capacidad de la memoria operativa y su ejecución en pruebas, reduciendo los desvíos del pensamiento. Así como el cuerpo necesita ejercicios para desarrollarse en forma equilibrada, la mente también necesita de entrenamiento y estimulación.



Para mantener la memoria alerta hay que prestar atención a la calidad de vida. Un estilo de vida tranquilo, con una alimentación balanceada y la práctica regular de ejercicios físicos, ayuda a mejorar y aumentar la vitalidad de la concentración, evitando el deterioro de la memoria a causa de la edad o los malos hábitos. Para mayor infomación, enviar consulta vía inbox.