Neurociencia: ¿Tics nerviosos?

¿Qué son los tics nerviosos? ¿Cuáles son los más comunes y sus posibles causas? ¿Qué recomendaciones pueden ayudar en su mejoría?


Los "tics" se definen comúnmente como gestos o movimientos involuntarios, que son repetitivos y se presentan sin un motivo aparente. Son incómodos por su frecuencia en momentos inoportunos de estrés, nerviosismo o ansiedad.


La principal causa puede surgir desde el centro de control motriz en el cerebro. La persona afectada sufre una alteración en la producción elevada de dopamina, que es el neurotransmisor cerebral que controla el movimiento y algunos otros procesos cognitivos.


Otra de las causas menos severas, es que la mente inconsciente busca sus propias formas de expresión. Tienen un significado inconsciente derivado de diversos conflictos internos y pueden durar desde unos minutos como tics transitorios, hasta repetirse compulsivamente por años, en el caso de los tics crónicos. Algunas veces, la aparición también se puede relacionar con otras patologías, como el trastorno obsesivo compulsivo (TOC).


Entre los tics más comunes se encuentran los movimientos involuntarios de ojos, cabeza y manos, ya sea un parpadeo intenso por sensación de temor, bajar la mirada por timidez, morder las uñas o labios por nerviosismo, tocar el cabello para mejorar la concentración, sacudir la cabeza, elevar los hombros, presentar ecolalia (repetir lo que dice el otro), usar la coprolalia (decir muchas groserías de forma impulsiva), rascarse de forma obsesiva o provocar un carraspeo repetitivo para aclarar la garganta al momento de hablar en público.



¿Qué hacer para tomar el control de la situación?


- No culpar, ni prohibir realizar el tic. Esto es algo que no se controla voluntariamente y la represión puede agravar la situación.

- Tranquilizar al afectado. Explicarle que es algo transitorio y que tiene solución.

- Conversar abiertamente para descubrir qué está sucediendo, esto puede ser la clave para erradicarlo. Analizar con atención el momento en el que comenzó y examinar las situaciones en las que se repite.


En el caso de los adultos, cuando interfiere con la calidad de vida cotidiana es necesario buscar ayuda con un profesional de la salud. Todo movimiento anormal e involuntario requiere de valoración médica especializada para descartar otras enfermedades. Existen fármacos que pueden mejorar el control del tic, pero antes de emplear medicamentos, hay que considerar que en ocasiones los tics desaparecen de forma espontánea o mediante un tratamiento de psicoterapia que permita fortalecer la voluntad, mejorar la autoestima del paciente y aprender técnicas de relajación. En los niños, los tics pueden desarrollarse temporalmente a partir de los 6 años y evaluarse sin la necesidad de un tratamiento específico.



Las causas emocionales que generan estos episodios son situaciones de rabia, miedo o rechazo. Generalmente, la represión emocional ante estas circunstancias provoca malestares y repercusiones inconscientes que encontrarán una forma de manifestarse. En la mayoría de los casos, existen fuertes carencias en el entorno familiar del afectado, que desencadenan otros conflictos afectivos, como relaciones interpersonales abusivas o cuadros de ansiedad inconsciente. En otros casos, se puede producir por el consumo excesivo de estimulantes como cafeína, tabaco y algunas drogas, o también por una reacción inmunológica al ser atacado por bacterias, en períodos prolongados de fiebre. Esto se conoce médicamente como síndrome de postinfección.


Es importante resaltar que los tics no aparecen para llamar la atención de los demás, simplemente son causa de un intenso nerviosismo o un fuerte conflicto emocional interno, que no ha logrado su completa y satisfactoria resolución.


Aunque para algunas personas, los tics forman parte de su personalidad sin interferir en lo cotidiano, otros casos pueden convertirse en un obstáculo para la calidad de vida de quienes los sufren. Por lo regular, los afectados acuden al especialista por motivos de ansiedad, depresión o trastornos del aprendizaje. Por esta razón cada paciente requiere un análisis individual y un proceso terapéutico personalizado, por lo que la mejoría también depende de cada situación.



¿Existen casos de mayor gravedad para este tema?


Sí, existen casos poco comunes, donde la forma más severa combina tics motores y vocales constantes durante horas, que mejoran y empeoran en diferentes momentos del día interferiendo en la vida cotidiana del paciente. Este trastorno del sistema nervioso, comienza su desarrollo en la niñez y es conocido como Síndrome de Tourette.


En la mayoría de los casos, no se presenta mayor complicación. Es posible vivir normalmente con algunos TICS nerviosos sin prestar más atención. En caso de buscar mejoría, la psicoterapia brinda el apoyo de un especialista de la salud para valorar la gravedad, el origen y el posible tratamiento personalizado. Para mayor información, enviar consulta vía inbox.