Relaciones Tóxicas: ¿Cómo evitar estas dinámicas dañinas?

¿A qué se refiere el concepto de relación tóxica? ¿Cuáles son sus dinámicas más comunes? ¿Cómo evitar el apego afectivo y la dependencia emocional, en estas situaciones?


Una relación tóxica es aquella en la que una de las dos partes, pese a querer a la otra persona, le hace daño de forma constante, tanto emocional o físicamente, debido al desarrollo de ciertas dinámicas dañinas que incluso pueden llegar a traspasar la línea del maltrato psicológico.


La persona que está inmersa en una relación así, puede no ser consciente de los abusos o creer que debe soportarlos por alguna razón particular. Y es que, en las relaciones afectivas, como la pareja o la familia, el amor suele nublar el juicio para perdonar prácticamente cualquier cosa. Es muy habitual que la víctima normalice las actitudes tóxicas de sus seres queridos, aún cuando otras personas advierten que la situación no es normal.


¿Cuáles son los tipos de relaciones tóxicas más comunes?


- Dinámicas Tóxicas de Pareja:

  • Dependencia o co-dependencia: Uno o ambos integrantes de la pareja, depende del otro a pesar de recibir malos tratos, para lograr una sensación personal de bienestar.

  • Control: Basar la relación de pareja en el poder y dominio sobre el otro.

  • Idealización: Los integrantes son incapaces de aceptar que la pareja tenga algún defecto.

  • Mentira: Basar la relación en engaños para evitar discusiones.

  • Desconfianza: Lidiar con celos excesivos, inseguridades y constante desaprobación.

  • Caridad: La pareja mantiene la relación únicamente para no hacer daño al otro.

  • Delegación: Ceder por comodidad todas las decisiones y responsabilidades al otro.

  • Rencor: Relación sentimental ante un desengaño, sin perdonar y reprochando siempre.

  • Desatención: Brindar más atención a cualquier otro aspecto, que a la pareja.



- Dinámicas Tóxicas Familiares:

  • Idealización: Incapacidad para aceptar que un familiar demuestre algún defecto, error, carencia o enfermedad, así como tener una personalidad y opinión propia.

  • Dependencia económica: Algún integrante de la familia, depende completamente de otro que se torna controlador y abusivo.

  • Rencor: Relaciones sentimentales fracturadas. Recuerdos dolorosos y tratos ofensivos. Ninguna de las partes quiere perdonar y se reprochan constantemente.

  • Conductas Tóxicas: Cuando los comportamientos inadecuados de un familiar provocan frecuentemente problemas ajenos, consecuencias dañinas, riesgos innecesarios o reacciones emocionales negativas en los demás.

  • Control: Asustar, chantajear o manipular a otro integrante, para lograr ventajas personales o incluso beneficios para la persona misma sin su consentimiento real.

  • Caridad: Las relaciones se mantienen solo para no abandonar o hacer daño a otro.

  • Delegación: Ceder por control o falta de autoridad, todas las decisiones familiares.

  • Mentira: Basar la dinámica familiar en engaños para evitar discusiones.



- Dinámicas Tóxicas Sociales:

  • Dependencia emocional: Creer que se necesita tanto de otras personas, que se pueden soportar relaciones abusivas o amistades falsas, solo para evitar sentir soledad.

  • Mentira: Basar las relaciones en mentiras y deslealtades, solo por evitar conflictos.

  • Caridad: Las relaciones se mantienen solo para no abandonar o hacer daño a otro.

  • Control: Manipular al entorno para beneficios personales o permitir el control sobre sí mismos para evitar chantajes, chismes o calumnias.

  • Competencia: Comparaciones dañinas con los demás, desde la inseguridad y la envidia. Querer ganar de cualquier forma, pero nada es suficiente, si no es mejor que los otros.

  • Idealización: Incapacidad para aceptar que otros piensen diferente o cometan errores.

  • Destructiva: Dinámica donde uno o varios integrantes, critican negativamente y de forma constante, a otro. Cuando no se establecen límites, esta situación suele subir de tono y terminar por afectar la autoestima e imagen de una de las partes.



- Dinámicas Tóxicas Laborales:

  • Acoso: Hostigamiento físico, sexual, verbal o psicológico, bajo presión de un poder mayor.

  • Competencia: Hacer comparaciones dañinas con los demás, abusos o críticas injustas.

  • Destructiva: Dinámica donde las quejas o discusiones son constantes, sin límites claros.

  • Dependencia económica: Fuerte necesidad económica que impide cambiar de trabajo, equipo, ambiente laboral o dinámicas con jefes tóxicos.

  • Mentira: Basar las dinámicas en engaños, para no perder el trabajo o puesto.

  • Control: Manipular el ambiente laboral para evitar chantajes o chismes.



¿Cómo evitar la aparición o mantenimiento de estas situaciones?


Cabe señalar que absolutamente todas las personas, independientemente del género, pueden desarrollar comportamientos tóxicos en algún momento de la vida o frente a una situación en específico. Sin embargo, estas conductas se consideran dañinas cuando se repiten con frecuencia o causan efectos de gravedad en otras personas, es importante buscar apoyo terapéutico profesional para generar algunos cambios que mejoren positivamente las dinámicas de cada relación.


Por otra parte, al ser víctima de una relación tóxica, existen 4 pasos importantes para evitar que estos abusos se sigan presentando.


1- Re-empoderar: Recuperar poco a poco las fuerzas y la dignidad, para defender las opiniones propias, sentimientos y decisiones personales frente a las situaciones de conflicto. Todas las personas merecen respeto, incluso cuando se comete un error. Por esta razón, no se debe permitir malos tratos, ni ofensas, bajo ninguna circunstancia.


2- Compartir: Si los daños continúan presentes en la dinámica, a pesar de los esfuerzos por mejorar, la negociación de límites o incluso la distancia, es importante pedir apoyo a las redes afectivas cercanas que no se encuentran inmersas en la situación. Puede ser la pareja, familiares, amigos, compañeros o incluso, asistir con un profesional de la salud.


3- Hablar con él/ella: Comunicar los puntos al respecto, de forma tranquila y asertiva. Algunas veces, una plática honesta y profunda redirige las relaciones hacia un mejor puerto. Expresar el sentir de cada uno de los integrantes, con respeto y en el momento adecuado, evitará que las conversaciones con ataques y recriminaciones empeoren todo en absoluto.


4- Distanciar la relación: Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, no es posible cambiar a la otra persona o su forma de actuar, siendo la única solución poner distancia o cortar con esa relación. Por salud mental, e incluso física, las relaciones tóxicas se deben mantener a distancia.

Mejorar las dinámicas interpersonales es un esfuerzo mutuo. Es imposible reparar relaciones donde una de las partes no lo desea o no cumple con el mínimo requisito de fomentar el respeto. Muchas veces, desde la distancia se puede madurar algunos aspectos personales y se aprende a valorar la presencia de los demás. Ninguna distancia es eterna, siempre y cuando las personas decidan reconciliarse y actuar para el bienestar de todos. Para mayor información, enviar consulta vía inbox.