Emociones: Autocontrol de impulsos

¿Qué es el autocontrol? ¿Cuáles son los componentes de las emociones? ¿Qué recomendaciones pueden ayudar en el control de impulsos?


El autocontrol es la capacidad humana para ejercer dominio sobre sí mismo. Esto permite controlar los propios pensamientos, emociones y acciones, sin acceder a los impulsos irracionales del momento. Se considera una virtud voluntaria, ya que la persona es consciente de lo que piensa, siente, expresa, decide y actúa.


Existen algunos ejercicios, como la meditación y técnicas de relajación, que ayudan a sobrellevar las situaciones de tensión sin actuar impulsivamente bajo los propios instintos naturales. Para ello, es importante establecer un equilibrio según cada personalidad, pues los extremos son perjudiciales. Así como reaccionar por impulso puede ser inadecuado en ciertas circunstancias, reprimir todas las emociones también puede ser dañino. Encontrar este punto medio, está en función de la asertividad.



La asertividad es es una habilidad social, en términos de comunicación. Implica hacer valer las las propias creencias, opiniones o derechos, de manera firme y persistente. Es aprender a respetar tanto el punto de vista de uno mismo, como el de los demás, al expresar las propias emociones y recibir las emociones ajenas sin afectación personal, haciendo uso de la empatía.


Las emociones son parte esencial de la vida, participan en todas las decisiones y rutinas del entorno. Su expresión se puede tornar negativa, ya sea por la carencia o el exceso de sensibilidad. Las emociones básicas universales son el miedo, la ira, el asco, la sorpresa, la tristeza y la alegría. A partir de ellas se desglosan otra serie de emociones secundarias que se pueden clasificar, respecto a su nivel de intensidad y frecuencia, como saludables o dañinas.


Definitivamente, es posible y necesario aprender a manejar las emociones para una buena salud mental. Desarrollar la inteligencia emocional desde temprana edad, puede mejorar la calidad de vida de las futuras generaciones. Sin embargo, nunca es tarde para comenzar este proceso de cambios positivos y uso de sus valiosos recursos.


¿Cuáles son los componentes de cada emoción?


- Experiencia subjetiva (pensamientos)

- Respuesta fisiológica (sensaciones)

- Reacción conductual (acciones)


Estos componentes se consideran fundamentales, ya que al depender uno de otro, se puede influenciar de manera positiva o negativa, controlando alguno de ellos.


¿Qué recomendaciones pueden ayudar a controlar impulsos?


- Identificar las emociones, pensamientos o conductas reactivas.

- Analizar las causas reales en cada situación.

- Pensar en las consecuencias de caer en los impulsos.

- Distraer la atención hacia otros pensamientos.

- Disminuir el tiempo para pensar negativamente.

- Tomar tiempo para buscar la calma.

- Practicar ejercicios de respiración y relajación muscular.

- Hacer ejercicio físico o meditación, para liberar tensiones.

- Cuidar la buena alimentación y el descanso, para tener un mejor ánimo.

- Usar la empatía y el humor, en medida de lo posible.

- Pensar antes de hablar, para expresar emociones asertivamente.

- Evitar las ofensas, agresiones o resentimientos innecesarios.

- Desarrollar la escucha-activa, la paciencia y la automotivación.

- Mantener una autoestima saludable, para evitar los anclajes emocionales.

- Buscar alternativas positivas o posibles soluciones.


Estas recomendaciones básicas, son el primer paso para desarrollar las herramientas de autocontrol. La inteligencia emocional ayuda a tener una mejor perspectiva de las situaciones, por lo tanto, permite encontrar soluciones positivas. En caso de ser necesario, buscar apoyo terapéutico profesional. Para mayor información, enviar consulta vía inbox.