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Emociones: Autocontrol de Impulsos

8 abr 2021
3 min de lectura

Actualizado: 21 sept

¿Cuando te enojas reaccionas agresivamente? ¿Al estar triste solo puedes imaginar escenarios catastróficos? ¿Si te provocan, pierdes el control fácilmente? ¿Qué recomendaciones te pueden ayudar a mejorar el control de impulsos? Aquí te comparto información al respecto...


El autocontrol es la capacidad humana para ejercer dominio sobre sí mismo. Esto permite controlar los propios pensamientos, emociones y acciones, sin acceder a los impulsos irracionales del momento. Se considera una virtud voluntaria, ya que la persona es consciente de lo que piensa, siente, expresa, decide y actúa.


Existen algunos ejercicios, como la meditación y técnicas de relajación, que ayudan a sobrellevar las situaciones de tensión sin actuar impulsivamente bajo los propios instintos naturales. Para ello, es importante establecer un equilibrio según cada personalidad, pues los extremos son perjudiciales. Así como reaccionar por impulso puede ser inadecuado en ciertas circunstancias, reprimir todas las emociones también puede ser dañino. Encontrar este punto medio, está en función de la asertividad.



La asertividad es una habilidad social, que implica hacer valer las las propias creencias, opiniones o derechos, de manera firme y persistente. Es aprender a respetar tanto el punto de vista de uno mismo, como el de los demás, al expresar las propias emociones y saber recibir las emociones ajenas sin afectación personal, haciendo uso de la empatía.


Las emociones básicas universales son el miedo, la ira, el asco, la sorpresa, la tristeza y la alegría. Son parte esencial de la vida, participan en todas las decisiones y rutinas del entorno. A partir de ellas se desglosan otra serie de emociones secundarias que se pueden clasificar, respecto a su nivel de intensidad y frecuencia, como saludables o dañinas.


Su expresión se puede tornar negativa, ya sea por la carencia o el exceso de sensibilidad. Por lo cual es necesario aprender a manejarlas para una buena salud mental. Desarrollar la inteligencia emocional desde temprana edad, puede mejorar la calidad de vida de las futuras generaciones. Sin embargo, nunca es tarde para comenzar este proceso de cambios positivos y uso de sus valiosos recursos.


¿Cuáles son los componentes de cada emoción?


- Experiencia subjetiva (pensamientos)

- Respuesta fisiológica (sensaciones)

- Reacción conductual (acciones)


Estos componentes se consideran fundamentales, ya que al depender uno de otro, se puede influenciar de manera positiva o negativa, controlando alguno de ellos.


¿Qué recomendaciones pueden ayudar a controlar mejor los impulsos?


- Identificar las emociones, pensamientos o conductas reactivas.

- Analizar las causas reales en cada situación.

- Pensar en las consecuencias de caer en los impulsos.

- Distraer la atención hacia otros pensamientos.

- Disminuir el tiempo para pensar negativamente.

- Tomar tiempo para buscar la calma.

- Practicar ejercicios de respiración y relajación muscular.

- Hacer ejercicio físico o meditación, para liberar tensiones.

- Cuidar la buena alimentación y el descanso, para tener un mejor ánimo.

- Usar la empatía y el humor, en medida de lo posible.

- Pensar antes de hablar, para expresar emociones asertivamente.

- Evitar las ofensas, agresiones o resentimientos innecesarios.

- Desarrollar la escucha-activa, la paciencia y la automotivación.

- Mantener una autoestima saludable, para evitar los anclajes emocionales.

- Buscar alternativas positivas o posibles soluciones.


Estas recomendaciones básicas, son el primer paso para desarrollar las herramientas de autocontrol. En caso de ser necesario, buscar apoyo terapéutico profesional.


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